Me gusta la gente valiente. Me gustan las personas independientes. Me gustan las personas tolerantes. Me gusta Maria San Gil. Esa mirada cruzada con el asesino de su compañero y amigo, los mismos ojos que vieron como era vil y salvajemente asesinado. Valiente para sucederle en el cargo, valiente para ocupar su puesto, valiente para pasar a ser el siguiente objetivo de una gente intolerante que no es capaz de expresar su opinión si no es con sangre y fuego.
Hoy me he sentido Maria San Gil.
"Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada".
Para los que no han oido hablar de Martin Niemoller.
http://revcom.us/a/1251/bush__hitler_niemoller_pt2_s.htm
jueves, 30 de noviembre de 2006
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1 comentario:
Yo tambien me sentí Maria S. Gil.
Saludos, el mismo Anónimo de antes.
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